Porciones: 4 personas
Tiempo de cocción: 2 horas 30 minutos
Categoría: Carnes
Nivel de dificultad: Fácil
Introducción
El codillo asado es uno de esos platos tradicionales que nunca pasa de moda. Esta receta transforma una pieza de carne humilde en un manjar jugoso y lleno de sabor. El secreto está en la combinación de una cocción inicial que ablanda las fibras de la carne, seguida de un asado lento que crea una corteza dorada y crujiente por fuera mientras mantiene el interior tierno y suculento.
El uso del vino tinto no solo aporta profundidad de sabor, sino que también ayuda a mantener la humedad durante el largo tiempo de cocción. Es un plato perfecto para reuniones familiares o cenas especiales que requiere poco esfuerzo pero impresiona con sus resultados.
Ingredientes
Para el codillo:
- 2 codillos de cerdo frescos (aproximadamente 800g-1kg cada uno)
- Sal gruesa al gusto
- Pimienta negra molida recién molida
- 3-4 hojas de laurel
- 2 cucharadas de tomillo fresco (o 1 cucharada si es seco)
- 1 cucharada de pimienta en grano
- 1 vaso (200ml) de vino tinto de buena calidad
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (o 50g de mantequilla)
Opcional para más sabor:
- 2 dientes de ajo picados
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Romero fresco
Preparación Paso a Paso
Paso 1: La Cocción Inicial (30 minutos)
Este primer paso es fundamental para obtener una carne tierna. Llena una olla grande con suficiente agua fría para cubrir completamente los codillos. Añade una buena cantidad de sal gruesa (aproximadamente 2 cucharadas), las hojas de laurel y la pimienta en grano.
Coloca los codillos en la olla y lleva el agua a ebullición a fuego alto. Una vez que hierva, reduce el fuego a medio y deja cocer durante 30 minutos. Durante este tiempo, la carne comenzará a ablandarse y se impregnará de los aromas del laurel y la pimienta.
Consejo profesional: Si aparece espuma en la superficie durante la cocción, retírala con una espumadera para obtener un caldo más limpio.
Paso 2: Preparación para el Horno (10 minutos)
Una vez transcurrido el tiempo de cocción, retira cuidadosamente los codillos de la olla con unas pinzas o una espumadera. Déjalos reposar sobre una tabla de cortar durante unos minutos para que escurran el exceso de líquido.
Sécalos bien con papel de cocina absorbente. Este paso es importante porque una superficie seca ayudará a que se forme esa deliciosa corteza dorada durante el asado.
Precalienta el horno a 180°C (160°C si es de convección).
Unta generosamente los codillos con aceite de oliva o mantequilla derretida, asegurándote de cubrir toda la superficie. La grasa ayudará a dorar la piel y aportará sabor adicional.
Paso 3: Preparar la Bandeja de Horno
Coloca los codillos en una bandeja de horno lo suficientemente grande para que no queden apretados. Es importante que tengan espacio alrededor para que el aire circule y se doren uniformemente.
Espolvorea sobre la carne:
- El tomillo fresco o seco
- 2-3 hojas de laurel finamente picadas
- Sal y pimienta al gusto
- Si lo deseas, añade los dientes de ajo picados y una pizca de pimentón
Rocía con un chorrito adicional de aceite de oliva (aproximadamente 2 cucharadas).
Paso 4: El Asado Perfecto (1 hora y 45 minutos)
Introduce la bandeja en el horno precalentado y programa el temporizador para 50 minutos. Durante este tiempo, la carne comenzará a dorarse y los aromas llenarán tu cocina.
El momento del vino: Después de los primeros 50 minutos, abre el horno y vierte el vaso de vino tinto sobre los codillos y alrededor de ellos en la bandeja. El vino se evaporará parcialmente, concentrando su sabor, mientras que el resto se mezclará con los jugos de la carne creando una salsa deliciosa.
Continúa asando durante otros 50-55 minutos, completando así el tiempo total de aproximadamente 1 hora y 45 minutos.
Paso 5: El Secreto del Éxito – Las Vueltas
Aquí está la clave para un codillo jugoso y sabroso: debes voltear la carne varias veces durante el asado.
Programa recordatorios para dar vuelta a los codillos cada 20-25 minutos. Cada vez que los voltees:
- Usa pinzas o dos cucharas grandes para manipularlos con cuidado
- Rocíalos con los jugos acumulados en el fondo de la bandeja usando una cuchara o un pincel de cocina
- Asegúrate de que todas las caras se expongan al calor directo
Este proceso permite que:
- La carne absorba los sabores del vino y sus propios jugos
- Se forme una corteza dorada uniforme en toda la superficie
- Se mantenga la humedad interior, evitando que se seque
Paso 6: Punto de Cocción
Los codillos están listos cuando:
- La piel exterior está dorada y crujiente
- Al pinchar la carne con un tenedor, esta se siente tierna y cede fácilmente
- Los jugos que salen son claros, no rosados
- La temperatura interna alcanza los 70-75°C (si tienes termómetro de cocina)
Si después del tiempo indicado notas que aún no están suficientemente dorados, puedes aumentar la temperatura a 200°C durante los últimos 10 minutos, vigilando constantemente para que no se quemen.
Paso 7: Reposo
Una vez fuera del horno, deja reposar los codillos durante 5-10 minutos antes de servir. Este tiempo permite que los jugos se redistribuyan por toda la carne, haciéndola aún más jugosa.
La Salsa
No desperdicies los jugos del fondo de la bandeja. Puedes:
- Servirlos tal cual sobre la carne
- Colarlos y reducirlos un poco más en un cazo para concentrar el sabor
- Espesar ligeramente con una cucharadita de maicena disuelta en un poco de agua fría
Sugerencias para Servir
Este plato contundente combina maravillosamente con guarniciones que equilibren su riqueza:
Acompañamientos clásicos:
- Puré de patatas cremoso: La textura suave del puré contrasta perfectamente con la piel crujiente del codillo
- Patatas asadas: Córtalas en gajos, sazónalas y ásalas en la misma bandeja durante la última hora de cocción
- Arroz blanco: Simple pero efectivo, absorbe deliciosamente la salsa
Otras opciones deliciosas:
- Chucrut (col fermentada) al estilo alemán
- Verduras asadas de temporada (zanahorias, calabaza, pimientos)
- Ensalada fresca de col con vinagreta para contrastar la riqueza de la carne
- Pan crujiente para mojar en los jugos
Consejos y Trucos Adicionales
Selección de la carne: Busca codillos frescos con una buena capa de piel. La piel es la que se vuelve crujiente y aporta mucha textura al plato.
Variación de vinos: Aunque se recomienda vino tinto, puedes experimentar con vino blanco seco, cerveza oscura o incluso sidra para sabores diferentes.
Para una piel extra crujiente: Durante los últimos 10 minutos, activa el grill del horno (vigilando constantemente) para lograr un acabado aún más crujiente.
Planificación: Este es un plato ideal para preparar cuando tienes invitados porque, aunque el tiempo de cocción es largo, requiere poca atención activa.
Sobrantes: Si te quedan restos, la carne puede deshilacharse y usarse en tacos, bocadillos, o mezclarse con pasta. Se conserva bien en el refrigerador durante 3-4 días.
Información Nutricional (Aproximada por porción)
- Calorías: 450-550 kcal
- Proteínas: 40-45g
- Grasas: 30-35g
- Carbohidratos: 2-3g
Conclusión
El codillo asado es un plato que demuestra que la cocina tradicional, con técnicas sencillas y buenos ingredientes, puede crear resultados extraordinarios. La paciencia durante el asado y la atención a los detalles (especialmente las vueltas frecuentes) son recompensadas con una carne que se deshace en la boca, envuelta en una piel crujiente y sabrosa.